EStoy harta. Harta de soñar para vivir. Harta de que el amor se vaya y me deje esta sensación amarga de vivir con lo que el tiempo no quiso. De no conformarme. De buscar el amor en los ojos de otros hombres, y no encontrar nada en los del mio. Harta de la rutina que todo lo empaña. Del desayuno insípido de las mañanas. De pensar en lo digo. De criticar. De arrepentirme. De soñar.
Harta de no ser capaz de sorprenderme a mí misma.
Harta de ser feliz al modo convencional.
Y como dijo un compañero de trabajo....harta de ser triste sin parar de sonreir.